Vih y Soledad No Deseada

Aunque afortunadamente se ha avanzado mucho en nuestros días en el conocimiento y tratamiento de esta enfermedad, en sus inicios suponía perder la vida para muchas personas. En este momento se ha convertido en una enfermedad crónica que conlleva tener un tratamiento de por vida.

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No obstante, no todas las personas, cuando descubren que han contraído el virus, sienten que pueden compartir esa información con sus familias, amistades, pareja, o en su ambiente laboral. Tampoco todas las personas tienen las mismas herramientas para afrontar los cambios que suponen la pérdida de salud. Comienza un proceso de duelo, que normalmente se hace en soledad no deseada, en el que la persona afectada tiene que rediseñar su vida y los aspectos más importantes como la sexualidad, la pareja, cómo tratar el tema en su familia y la toma de decisiones a largo plazo. La forma en que gestione su relación con la enfermedad puede suponerle rechazo, pérdida de estatus y sentimientos de culpabilidad.

Estas dudas a las que se enfrenta, ¿lo puedo compartir o no?, ¿es seguro para mí?, ¿qué consecuencias pueden tener ambas posturas?, forman parte de un proceso que podría denominarse proceso de “armarización” social.

Todos tenemos una parte de nuestra vida visible, un escaparate que enseñamos a todo el mundo. Luego tenemos una parte denominada “tienda”, a la que pasa determinada gente y, más adentro, tenemos la “trastienda”, donde solamente dejamos pasar a unas determinadas personas. Detrás de esta trastienda, existe una parte de mí que no comparto con nadie, que solo paso yo y que es la parte más íntima y personal, que incluso a nosotros/as nos da miedo pasar. En esta zona se sitúa el VIH.

Para muchas personas es muy difícil exteriorizar su condición de seropositividad y esto les conecta con una gran sensación de soledad.

Por todo esto, en Madrid Salud y en concreto en nuestro Centro Municipal de Salud Comunitaria de Villaverde trabajamos la prevención de ITS y en especial el VIH a diferentes niveles:

  • Prevención primaria: Haciendo educación para la salud sexual en talleres en Colegios, Institutos, Actividades comunitarias y en consulta individual.
  • Prevención secundaria: Con el diagnóstico precoz a través de la realización de pruebas rápidas de VIH al mayor número de personas.
  • Prevención terciaria. trabajando sobre el estigma, evitando la serodiscriminación en actividades comunitarias en días singulares como el Día Mundial del Sida.

Iñaki Arrieta (médico) y Lola Jiménez Díaz (educadora social).

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